Lo que nunca le conté a mi marido
Llevo veinte años casada y soy feliz. Lo digo antes que nada para que no se malinterprete esta confesión.
Antes de conocer a mi marido, a los veintiséis, pasé un verano en Grecia trabajando en un bar de Mykonos. Y tuve un verano que nunca le he contado. No porque sea un secreto terrible. Porque es mío.
Se llamaba Yannis. Pescador. Nos conocimos en la playa, nos besamos esa misma noche y pasamos dos meses sin separarnos. Dormíamos en su barco, nos bañábamos desnudos al amanecer, hacíamos el amor con el sonido de las olas golpeando el casco.
Fue el verano más libre de mi vida.
Volví a España, conocí a mi marido y nunca volví a Grecia. Pero a veces, cuando hace mucho calor y oigo el mar, cierro los ojos y vuelvo a tener veintiséis años en aquel barco.
No me arrepiento de nada. Ni de aquel verano ni de los veinte años que vinieron después. Pero hay recuerdos que no se comparten. Se guardan. Como una piedra bonita en el bolsillo.
Este es el mío.
❦
¿Te ha gustado?
273 votos